Este año ha sido infernal. Volver a una vida normal y estresante, recuperar una vida pasada, insertar una nueva... y todo bajo la celebre fórmula del "mano, parque, paseo" BIEN entendido.
Agotador. Pero llega el momento de una pausa. Se ha anunciado en este mes: viajé a Copenhague con la excusa de un congreso. Tras cumplir los dos primeros días, me lancé a la calle. Todo un día caminando solo por esa estupenda ciudad. Los lugares nórdicos tienen algo especial, como algo escrito entre líneas que, a primera vista, no se puede apreciar. Calles ordenadas y desordenadas, pero siempre limpias. Edificios propios. Barrios hippies con cerveza copyright "Christiania". Bibliotecas enormes, modernas y admirables. Gente educada y menos fría de lo que señalan nuestros estereotipos. Y un estado del bienestar que deja en ridículo al nuestro. Y luego, ese canal prodigioso, donde cruzan los vientos que ordenaban el mar del Norte, ese lugar que robó al Mediterráneo el papel protagonista desde finales del XVI.
Después, Madrid. Cada vez tengo más cosas en contra de esta ciudad.
Pero mañana, vacaciones. Por fin. Galicia. Una vida nueva puesta sobre un verde gallego, acompañada de algo de vino blanco, de buena comida y de un móvil sin cobertura. Queridos lectores, a la altura del 15 de agosto creo que ya tocaba. Quizá les sorprenda con un post con olor a vaca lucense o a ostra de alguna ría... pero creo que este blog queda pausado por vacaciones. Ya me participarán ustedes las suyas.
Saturday, August 15, 2009
Pause
Monday, August 03, 2009
Mudanza

Sunday, July 26, 2009
Un día en que nos hacemos diferentes

Thursday, July 16, 2009
Políticos... ¿de hoy en día?

DÉJAME DORMIR, MAMÁ
Hijo mío, por favor,
de tu blando lecho salta.
Déjame dormir, mamá,
que no hace ninguna falta.
Hijo mío, por favor,
levántate y desayuna.
Déjame dormir, mamá,
que no hace falta ninguna.
Hijo mío, por favor,
que traigo el café con leche.
Mamá, deja que en las sábanas
un rato más aproveche.
Hijo mío, por favor,
que España entera se afana.
¡Que no! ¡Que no me levanto
porque no me da la gana!
Hijo mío, por favor,
que el sol está ya en lo alto.
Déjame dormir, mamá,
no pasa nada si falto.
Hijo mío, por favor,
que es la hora del almuerzo.
Déjame, que levantarme
me supone mucho esfuerzo.
Hijo mío, por favor,
van a llamarte haragán.
Déjame, mamá, que nunca
me ha importado el qué dirán.
Hijo mío, por favor,
¿y si tu jefe se enfada?
Que no, mamá, déjame,
que no me va pasar nada.
Hijo mío, por favor,
que ya has dormido en exceso.
Déjame, mamá, que soy
diputado del Congreso
y si falto a las sesiones
ni se advierte ni se nota.
Solamente necesito
acudir cuando se vota,
que los diputados somos
ovejitas de un rebaño
para votar lo que digan
y dormir en el escaño.
En serio, mamita mía,
yo no sé por qué te inquietas
si por ser culiparlante
cobro mi sueldo y mis dietas.
Lo único que preciso,
de verdad, mamá, no insistas,
es conseguir otra vez
que me pongan en las listas.
Hacer la pelota al líder,
ser sumiso, ser amable
Y aplaudirle, por supuesto,
cuando en la tribuna hable.
Y es que ser parlamentario
fatiga mucho y amuerma.
Por eso estoy tan molido.
¡Déjame, mamá, que duerma!
Bueno, te dejo, hijo mío.
Perdóname, lo lamento.
¡Yo no sabía el estrés
que produce el Parlamento!
Fray Junípero Serra (1713 - 1784) Religioso franciscano español
Friday, June 05, 2009
Hechos míticos, hechos inexistentes
Ayer se cumplieron 20 años de la matanza de la Plaza de Tiananmen (Pekín). Esta imagen, de un hombre hasta ahora desconocido, enfrentándose a una hilera de tanques, ha pasado a la Historia. Una revista americana lo situó entre los 100 hombres más influyentes del siglo XX. Esa camisa blanca, esos pantalones negros y esa figura escuálida le hacen ser un antihéroe, o mejor, cualquiera de nosotros. Lo absurdo de su actitud, sus gestos y movimientos descalifican todavía más la violencia del régimen dictatorial chino.
Sin embargo, la realidad tiene siempre varias caras. Este hombre seguramente no vio este vídeo, ni tampoco supo jamás que, desde un sexto piso de un hotel cercano, un periodista europeo lo convertía en un icono inmortal. Pero, incluso en China, hay algunos que no lo han visto jamás: hoy el telediario de la Primera mostraba cómo, al acercarse la periodista con la instantánea y preguntar a los jóvenes estudiantes, éstos decían no haber visto esa foto en su vida; ni siquiera la identificaban con China.
Nuestros días están sembrados de hechos. Pero para que los hechos sirvan, importen, sean relevantes, tienen que ser contados. Y para que lo sean, el peor enemigo son los discursos oficiales, lo políticamente conveniente. China es un caso extremo. Pero nosotros también podemos ser víctimas de una información deformada, que tiene un fin y que quiere sedarnos; podemos ser víctimas de un sistema democrático en el que, por ejemplo, a los políticos poco importa un horizonte más allá de unas elecciones. La última campaña electoral, donde la nobleza, la imaginación y las propuestas han brillado por su ausencia, son un buen ejemplo. Tenemos un sistema democrático, sin duda más justo que el chino. Sin embargo, a veces pienso que renunciamos a nuestras libertades y a nuestro poder de crítica. Nos apartamos de la escena de la alta política, dejando que una clase política mediocre y en la que no creemos, escoja el menú de nuestro destino. Quizá nos estemos equivocando.
Thursday, May 28, 2009
Wilco en Granada
Salí despedido de la facultad, echando el telón del curso. Había terminado poniendo al siglo XX en su sitio, llevando la militancia más allá de donde quizá hay que llevarla. Los Wilco tocaban en Granada.
A 15 días de volver de dejar Michigan, hice un viaje a Chicago. Todavía lo recuerdo. Mi primer viaje solo, en un tiempo raro, de transición, a una de las ciudades más especiales del primer mundo. Tras bajar del Hancock Building y ver el lago Michigan, recuerdo caminar por la Gran Milla de Oro. Tenía que comprar un recuerdo de esa ciudad. Pensé en un disco y entré en una tienda. Los Wilco, banda de Chicago, habían sacado un nuevo disco. No los había escuchado en mi vida. En lugar de ese "Sky Blue Sky", me decidí por el "Yankee Hotel Foxtrot": en su portada aparecían las Marina Towers, uno de los emblemas.
El concierto de ayer fue fabuloso. Nada mejor para olvidar al mejor Barça de la historia. Seis tipos tocando una música inclusaficable, una voz quejosa y unos arreglos que sonaban a eternidad. Los tiempos también han cambiado en otras cosas: mi amigo Fernando sólo aguantó dos cervezas tras el concierto. A las 1 en casa.
Monday, May 18, 2009
La muerte de un poeta

TE QUIERO
Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia
si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo con codo
somos mucho más que dos
tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro
tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía
si te quiero es porque sos
mi amor y mi cómplice y todo
y en la calle codo con codo
somos mucho más que dos
y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero
y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola
te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente vive feliz
aunque no tenga permiso
si te quiero es porque sos
mi amor y mi cómplice y todo
y en la calle codo con codo
somos mucho más que dos.
Wednesday, May 13, 2009
La muerte de un músico
Al llegar a casa me topo con la muerte de Antonio Vega. Uno no sabe qué decir cuando muere un músico. A veces nos recorre un temblor, un miedo, parece agitarse el abismo bajo nuestros pies. Quizá es el temor a que, con la muerte del artista, perdamos para siempre el tiempo y los momentos a los que estuvieron pegadas sus canciones.
Una canción puede valer un instante, un recuerdo, un momento especial y, por supuesto, una vida entera. Quizá por eso son tan importantes: sin ellas, ni nosotros existiríamos, aunque a los músicos grandes se los trague el polvo.
Acabo con el comienzo de un artículo publicado hoy en EL PAÍS:
"Llevaba toda la vida muriéndose y nadie se lo creía. Siempre estaba ahí, en la reunificación de Nacha Pop, en los discos de sus amigos, en homenajes de otros o para él, o en esas noches entre semana, solitarias y frías, en la sala Clamores de un Madrid que creció con él. Con su guitarra y su mirada escurridiza, veías que la vida se cebaba con Antonio un día sí y otro también, pero su música, su alma, ofrecía siempre la promesa de un lugar mejor, un sitio humano y eterno fuera de las drogas y los problemas, donde solo los sueños se hacen realidad. Era como una leyenda urbana, pero hoy la realidad ha pegado con toda su mala leche, con toda su insoportable verdad y crudeza. Antonio Vega, el autor de Chica de ayer, la canción de la movida, la de la generación del cambio y la democracia en España, se ha ido para siempre".
Monday, May 04, 2009
Cerrar los círculos
Monday, March 23, 2009
Into the wild
Dejarlo todo. Apartar las cosas y enfrentarnos con nosotros mismos. Seguramente es algo que todos necesitamos alguna vez. Dejar los juegos de artificio, abandonar las convenciones, hacer oídos sordos a aquellos que nos dicen qué somos o qué debemos hacer, cuestionar el camino trazado y caminar por vías secundarias.
Viajar tiene mucho de todo eso. Entonces, uno no se hace fuerte, sino que se siente fuerte, independiente, propio. Mira entonces sus manos, dentro de uno mismo, se hace muchas preguntas que nunca se había realizado y, también, responde muchas para las que hasta entonces no hallaba solución. Quizá es entonces cuando llegamos a saber quiénes somos, y comprendemos que la felicidad no existe si no se comparte con otros.
Tuesday, March 17, 2009
La vida con todo su color
Como somos luces y sombras, y sin sombras no hay luz, he aquí este post.
Bacon y el tiempo nos devora. Pero lo vivido siempre queda con nosotros. El pasado es el equipaje eterno: así que más nos vale llevarnos bien con el, cargarlo de buenas experiencias y de recuerdos que merezcan la pena. Siempre, en esa mochila que llevamos a nuestras espaldas, está la infancia. Cuando nuestros padres eran incuestionables, eran perfectos, era únicos. También nosotros lo éramos: el mundo tenía aspecto de guiñol y "nuestros pies no tocaban el suelo". Lo imposible estaba prohibido, porque todo era posible. Confieso que, aún hoy, tengo cinco minutos diarios en que creo que nada ha cambiado.
Thursday, March 05, 2009
Bacon

Tuesday, February 10, 2009
Vacas
Wednesday, January 21, 2009
La foto

Friday, January 16, 2009
Los que nos mojamos (y votamos)
Wednesday, December 31, 2008
Ciudad Pegaso, el presente y nuestra responsabilidad

Monday, December 22, 2008
Nuestra televisión pública
Hasta que me vuelve la inspiración, seguramente con la entrada de año, he aquí un vídeo incomparable. Poco que comentar porque las imágenes hablan por sí solas. Después de tanto tiempo luchando por la libertad de expresión, por el fin del analfabetismo en España, por el conocimiento como vía para la libertad... esto. En un gobierno democrático y socialista, es más que paradójico. Ya sé que la aceptación de los discursos oficiales, de lo "normal" de lo que se dice que "está bien" es el sedante para el cambio, la trampa para frenar el inconformismo e incluso soñar en algo nuevo. Pero esto es demasiado descarado.
Friday, December 05, 2008
Nosotros frente al espejo
Friday, November 28, 2008
5, 0.33 a.m.
Nubes que encierran al Castillo Rojo. 0.33 de la madrugada. Vino en mano. Humo blandiendo mi teclado desde la izquierda. Y el sonido de la soledad golpeando en mi cabeza. Y frente a mí, el resplandor de todo lo que esta ciudad ha sido y, seguramente, ya no es. Escapo por un momento de todo, del estrés de la preparación de unas clases, de la vida de una ciudad de provincias que no espera.
Mañana, despertar temprano. Desperezarse. Una ducha. El frío seco de Granada. Maleta improvisada. Y el destino de una ciudad imperfecta, de plástico. 5 horas hasta mi destino. 5 días hasta mi destino. Y de camino a los 5 meses contigo. Llegaré entonces a una estación que no me dice nada. En una ciudad del norte, en el centro de España. Tan importante para el poder que nos comanda. Tan importante para el futuro de nuestro país. Y que a mí no me dice nada. Y en el centro de todo, tú.
Todos caminamos hacia la muerte. Y, supuestamente, a la búsqueda de una felicidad inalcanzable. Pero siempre hay algo. Siempre. Siempre hay algo que nos desborda, que nos hace perder la razón, que desetiqueta nuestro pensar, que nos hace perder el sentido de las cosas. Siempre algo que nos transporta a no sabemos donde. Para unos un anhelo, para otros una esperanza inalcanzable. Y para otros como yo, una realidad. Duermiendo en lo cotidiano está lo que nosotros esperamos. Sólo hay que encontrarlo. Tan fácil como eso: neblinas que sólo hay que descifrar hasta formar parte de ellas y perdernos en la eternidad. Ánimo lectores, todo aquello está junto a nosotros. Sólo hay que tener ojos para encontrarlo, acercarse, abrazarlo y hacerlo nuestro. Vamos allá.
Wednesday, November 19, 2008
Es una historia que se escribe en los portales
Las letras de Quique González son fotografías de un pasado y un presente que nos pertenece. Sus versos son como fotografías, sus palabras como fotogramas que, al sonido de un arpegio o de un rif de guitarra, hacen que nuestras sensaciones se descuelguen por las notas de lo cotidiano, de lo propio, de lo que no es ajeno.
Las historias de sus canciones son humanas. Son sentidas, llenas de sentido común, lejanas de metáforas inalcanzables y cercanas a lo cotidiano. Son letras donde aparecen autobuses rojos, chicas dispuestas a todo, perdedores, boxeadores en retirada, conserjes que atisban cómo restregamos nuestros cuerpos por los portales, salitres pegados a la piel que hacen imposible olvidar a una chica, días de feria, músicos fracasados en el backstage, bocas de metro donde parejas se unen para siempre, amigos de la infancia que recuerdan cuando eran reyes y corrían por la playa con palomas atadas a los dedos.
El sábado pasado Quique González tocó en Granada. Fue en la Industrial Copera. Un concierto temprano, a eso de las 21.40 de la noche. Vimos el concierto los dos, con mis nervios entre las letras de Quique y la piel de ella. Después, el día siguiente, el domingo. Y una nueva despedida. A la madrugada de ese día, mientras que veía como su autobús encaraba el norte, en mi cabeza rebotaba aquello de ‘es domingo por la tarde, la suerte es una ramera de primera calidad’, a la vez que sentía el golpear de las olas y el olor del salitre, mientras veía cómo su figura se alejaba. Mientras yo gritaba para mí el imposible de ‘tengo que olvidarte de alguna manera’. Después, me consoló aquel verso que me hacía asegurar que tenía ‘una estrella de reserva en la estación de sus caderas’. Aunque sea una historia que se escriba en los portales, tengo que confesar que vuelvo cada día allí. Sé que me espera.
