
Friday, November 06, 2009
Soluciones para la corrupción política

Friday, October 23, 2009
Michigan Central Station

Tuesday, October 13, 2009
What is life?

Tuesday, September 29, 2009
Un mundo que no-es
El domingo pasado el grupo británico Muse decidió pasarse por el forro la sociedad del consumo, plasticosa y televisiva, donde nada es lo que realmente dice ser. En la televisión italiana les obligaron a tocar en playback. Lo hicieron. Pero, como reacción, se intercambiaron los instrumentos. El menda que toca la batería (M. Bellamy) es en realidad el cantante, guitarrista y teclista (lectores, ojo a sus gestos). El alto de las gafas de sol, al teclado y con la guitarra, es en realidad el bajista (muy seriote él). Y el que lleva el bajo y canta, es el batería (no se lo cree). Lo mejor es el disfrutar del público, ajeno a toda esta mentira; y por supuesto, la reguapísima y oxigenada presentadora, que hasta sostiene una entrevista con alguien que no-es.
Quizá sea buen momento de parodiar todas las verdades oficiales. Falsas por ser supuestamente verdades. Y también por ser oficiales.
¿Qué mejor colofón a este post que la letra de la canción? Ahí va:
"La paranoia florece
la transmision se reanuda
ellos tratan de empujar la droga,
mantenganse todos callados y esperemos
nunca volveremos a ver la verdad de cerca
(...) Levantate y toma el poder de nuevo es hora de que
los gatos gordos tengan un ataque al corazon tu sabes
que su tiempo esta llegando a su fin
Tenemos que unirnos y ver nuestra bandera ascender
Ellos no nos obligaran
Ellos paran de degradarnos
Ellos no nos controlaran
Nosotros resultaremos Victoriosos"
Monday, September 14, 2009
De vuelta con la crisis

Saturday, August 15, 2009
Pause
Este año ha sido infernal. Volver a una vida normal y estresante, recuperar una vida pasada, insertar una nueva... y todo bajo la celebre fórmula del "mano, parque, paseo" BIEN entendido.
Agotador. Pero llega el momento de una pausa. Se ha anunciado en este mes: viajé a Copenhague con la excusa de un congreso. Tras cumplir los dos primeros días, me lancé a la calle. Todo un día caminando solo por esa estupenda ciudad. Los lugares nórdicos tienen algo especial, como algo escrito entre líneas que, a primera vista, no se puede apreciar. Calles ordenadas y desordenadas, pero siempre limpias. Edificios propios. Barrios hippies con cerveza copyright "Christiania". Bibliotecas enormes, modernas y admirables. Gente educada y menos fría de lo que señalan nuestros estereotipos. Y un estado del bienestar que deja en ridículo al nuestro. Y luego, ese canal prodigioso, donde cruzan los vientos que ordenaban el mar del Norte, ese lugar que robó al Mediterráneo el papel protagonista desde finales del XVI.
Después, Madrid. Cada vez tengo más cosas en contra de esta ciudad.
Pero mañana, vacaciones. Por fin. Galicia. Una vida nueva puesta sobre un verde gallego, acompañada de algo de vino blanco, de buena comida y de un móvil sin cobertura. Queridos lectores, a la altura del 15 de agosto creo que ya tocaba. Quizá les sorprenda con un post con olor a vaca lucense o a ostra de alguna ría... pero creo que este blog queda pausado por vacaciones. Ya me participarán ustedes las suyas.
Monday, August 03, 2009
Mudanza

Sunday, July 26, 2009
Un día en que nos hacemos diferentes

Thursday, July 16, 2009
Políticos... ¿de hoy en día?

DÉJAME DORMIR, MAMÁ
Hijo mío, por favor,
de tu blando lecho salta.
Déjame dormir, mamá,
que no hace ninguna falta.
Hijo mío, por favor,
levántate y desayuna.
Déjame dormir, mamá,
que no hace falta ninguna.
Hijo mío, por favor,
que traigo el café con leche.
Mamá, deja que en las sábanas
un rato más aproveche.
Hijo mío, por favor,
que España entera se afana.
¡Que no! ¡Que no me levanto
porque no me da la gana!
Hijo mío, por favor,
que el sol está ya en lo alto.
Déjame dormir, mamá,
no pasa nada si falto.
Hijo mío, por favor,
que es la hora del almuerzo.
Déjame, que levantarme
me supone mucho esfuerzo.
Hijo mío, por favor,
van a llamarte haragán.
Déjame, mamá, que nunca
me ha importado el qué dirán.
Hijo mío, por favor,
¿y si tu jefe se enfada?
Que no, mamá, déjame,
que no me va pasar nada.
Hijo mío, por favor,
que ya has dormido en exceso.
Déjame, mamá, que soy
diputado del Congreso
y si falto a las sesiones
ni se advierte ni se nota.
Solamente necesito
acudir cuando se vota,
que los diputados somos
ovejitas de un rebaño
para votar lo que digan
y dormir en el escaño.
En serio, mamita mía,
yo no sé por qué te inquietas
si por ser culiparlante
cobro mi sueldo y mis dietas.
Lo único que preciso,
de verdad, mamá, no insistas,
es conseguir otra vez
que me pongan en las listas.
Hacer la pelota al líder,
ser sumiso, ser amable
Y aplaudirle, por supuesto,
cuando en la tribuna hable.
Y es que ser parlamentario
fatiga mucho y amuerma.
Por eso estoy tan molido.
¡Déjame, mamá, que duerma!
Bueno, te dejo, hijo mío.
Perdóname, lo lamento.
¡Yo no sabía el estrés
que produce el Parlamento!
Fray Junípero Serra (1713 - 1784) Religioso franciscano español
Friday, June 05, 2009
Hechos míticos, hechos inexistentes
Ayer se cumplieron 20 años de la matanza de la Plaza de Tiananmen (Pekín). Esta imagen, de un hombre hasta ahora desconocido, enfrentándose a una hilera de tanques, ha pasado a la Historia. Una revista americana lo situó entre los 100 hombres más influyentes del siglo XX. Esa camisa blanca, esos pantalones negros y esa figura escuálida le hacen ser un antihéroe, o mejor, cualquiera de nosotros. Lo absurdo de su actitud, sus gestos y movimientos descalifican todavía más la violencia del régimen dictatorial chino.
Sin embargo, la realidad tiene siempre varias caras. Este hombre seguramente no vio este vídeo, ni tampoco supo jamás que, desde un sexto piso de un hotel cercano, un periodista europeo lo convertía en un icono inmortal. Pero, incluso en China, hay algunos que no lo han visto jamás: hoy el telediario de la Primera mostraba cómo, al acercarse la periodista con la instantánea y preguntar a los jóvenes estudiantes, éstos decían no haber visto esa foto en su vida; ni siquiera la identificaban con China.
Nuestros días están sembrados de hechos. Pero para que los hechos sirvan, importen, sean relevantes, tienen que ser contados. Y para que lo sean, el peor enemigo son los discursos oficiales, lo políticamente conveniente. China es un caso extremo. Pero nosotros también podemos ser víctimas de una información deformada, que tiene un fin y que quiere sedarnos; podemos ser víctimas de un sistema democrático en el que, por ejemplo, a los políticos poco importa un horizonte más allá de unas elecciones. La última campaña electoral, donde la nobleza, la imaginación y las propuestas han brillado por su ausencia, son un buen ejemplo. Tenemos un sistema democrático, sin duda más justo que el chino. Sin embargo, a veces pienso que renunciamos a nuestras libertades y a nuestro poder de crítica. Nos apartamos de la escena de la alta política, dejando que una clase política mediocre y en la que no creemos, escoja el menú de nuestro destino. Quizá nos estemos equivocando.
