
Friday, May 30, 2008
Jordi

Tuesday, May 27, 2008
Josep Lluis

Friday, May 23, 2008
Rincones secretos de Londres

How do I know if he's the one? Is this love? (¿Cómo puedo saber si el es el chico de mi vida? ¿Es esto amor?)
Love is something you don't get (El amor es algo que no alcanzas)
Open your heart to love to enter (Abre tu corazón para que entre el amor)
Does anyone know what they want to do with their life? I have no idea. What's it all about? (¿Alguien sabe qué quieren hacer con su vida? No tengo ni idea. De qué va todo esto?)
Wednesday, May 21, 2008
Oslo, con suerte
Este fin de semana nos escapamos a Oslo (Noruega). Me llevé a mis dos buenos amigos chinos a visitar a mis también buenos amigos noruegos. Como algunos lectores recordarán, ya nos vimos las navidades pasadas, e incluso en marzo en Londres. Prácticamente nos raptaron: debíamos conocer la fiesta del 17 de mayo, la Fiesta de la Constitución, el día nacional de Noruega. Esa era la excusa, pero el fin de semana no ha tenido desperdicio.
Tuesday, May 13, 2008
La muerte de un perro
Tuesday, May 06, 2008
Una ventana al lago Michigan
Tuesday, April 29, 2008
Si toleras esto... / If you tolerate this...
La memoria y la historia golpean la una en la otra, como las olas del mar en la interminable playa del tiempo.
“Si toleras esto, tus hijos serán los siguientes”. Esa es la respuesta que, un humilde campesino galés le dio al cantante y compositor de los Manic Street Preachers a su pregunta: ¿Por qué dejaste a tu familia, tu casa, tu tierra y fuiste a luchar como voluntario a España? Esa respuesta, que da título a esta canción sobre la guerra civil, siempre me había parecido llamativa. Sabiduría campesina, sentido común del hombre pegado a la tierra y a lo que más quiere, coraje en movimiento. Un día, en un libro vi un cartel dirigido a reclutar voluntarios para la defensa de la República: “If you tolerate this, your children will be next”. Este descubrimiento, pecado de historiador, no invalida poner en juego una vida por algo en lo que se cree.
Fueron muchos los que viajaron a España para ayudar a la República frente a los sublevados. Algunos de ellos célebres: George Orwell, André Malraux, el mítico fotógrafo Cappa, Hemingway… Otros eran hombres comunes, cuyos nombres se pierden en el tiempo o en el recuerdo de esas familias que cada vez los recuerdan menos, pues la muerte no diferencia entre republicanos o nacionales.
Conocí a algunos de esos hombres comunes el sábado. La organización de brigadistas, hijos de la guerra y exiliados españoles de Londres prepararon un evento conmemorando esos días: “¡Viva la República!”. Se sucedieron documentales, poesías, charlas, venta de objetos conmemorativos, confesiones de testigos… Fue algo agridulce. Dulce porque los ves en su mundo, reconocidos por sus familiares y amigos, charlando, abrazándose e incluso emocionándose con aquellos años, con un sufrimiento que marcó sus días. Y agrio porque nadie escapa al tiempo. Son cada vez menos los que quedan: el tiempo se los acaba tragando a todos. Ver a estos antiguos voluntarios, a esos niños envejecidos, con su mirada sonriente y perdida, sus pantalones de pana, algunos de ellos con boinas vascas, apoyados en sus bastones… entristece. Es obvio que el tiempo puede con todos nosotros. Pero quizá lo más triste es ver que quizá también puede con los sueños. Que no alcanzaron ni alcanzarán aquello por lo que lucharon. A cambio, tuvieron la tortura de que ese recuerdo, la trágica y mítica hora de la guerra civil, se convirtiese en el recuerdo central de su vida. Son seres sin importancia pero que, aún siendo vencidos, estando envejecidos, tienen en sus ojos la dignidad y la honra del que ha soñado, del que se ha atrevido a lanzarse a por aquello que creía.
Thursday, April 24, 2008
Encuentro con la biología animal y vegetal

15.00 p.m. Tras tomar el metro, llego a la peluquería, donde tenía cita. Es una academia de peluquería donde es más económico pelarse… pero parece que es una escuela de prestigio. Está llena de chinitos, chinitas, japonesitos, japonesitas y gente de todas las nacionalidades mejorando sus cualidades con la tijera. Muchos de ellos parece que tienen buena posición económica, e incluso vienen con intérprete. Bien. Siguieron sucediendo cosas extrañas: mientras que me pelaba una coreana, Yujin, a su lado estaba una intérprete, también coreana. Mientras que Yujin estaba, tijera en mano, tratando de darle sentido a mi enorme cabeza… yo entablé conversación con la intérprete. Se llamaba “Moon” (“luna” en inglés), y tenía la belleza de esas orientales que en aquellas películas de Hollywood hacían perder la cabeza a los marinos americanos. Llevaba tres años en Londres, había vivido en Marruecos, conocía Granada y las cuevas del Sacromonte, amaba la paella, el flamenco… ¡pero bueno!, me dije a estas alturas… ¡cualquiera pensaría que le estoy tirando los tejos a la chica! Y seguramente, sin darme cuenta, lo estaba haciendo.
Monday, April 21, 2008
Humor y política
Quién me iba a decir a mí que un tío vestido de falangista iba a tener tanta gracia.
Thursday, April 17, 2008
Una giornata particolare

Tuesday, April 15, 2008
El club de la calle del trago
Para que mis lectores se reafirmen en la idea, del todo falsa, de que mi estancia en Londres es sólo asueto, relax y juerga... aquí va este post.Wednesday, April 09, 2008
JJ
Monday, April 07, 2008
Nieve / Snow
Friday, April 04, 2008
Una noche cualquiera

Wednesday, April 02, 2008
Canciones para escapar (V)
I haven't really ever found a place that I call home
I never stick around quite long enough to make it
I apologize that once again I'm not in love
But it's not as if I mind
that your heart ain't exactly breaking
It's just a thought, only a thought
But if my life is for rent and I don't lean to buy
Well I deserve nothing more than I get
Cos nothing I have is truly mine
I've always thought
that I would love to live by the sea
To travel the world alone
and live my life more simply
I have no idea what's happened to that dream
Cos there's really nothing left here to stop me
It's just a thought, only a thought
But if my life is for rent and I don't learn to buy
Well I deserve nothing more than I get
Cos nothing I have is truly mine
While my heart is a shield and I won't let it down
While I am so afraid to fail so I won't even try
Well how can I say I'm alive
If my life is for rent...
Wednesday, March 19, 2008
Los visitantes
Unas 12 horas después de su marcha, han llegado Manolo y Mati. Buenos amigos también. Manolo no habla inglés: sin embargo, demuestra unas habilidades inauditas para comunicarse. ¿En qué idioma? En ninguno. Ayer se escapó a la tiendecilla que hay junto a mi casa en un par de ocasiones: consiguió saber que no había ciruelas, se entendió con el pakistaní... Nos cocinaron a Yen -mi chinocompañerodepiso- y a mí un soberano (por grande, no por rey) 'pollo al whiskey'.
Tuesday, March 11, 2008
Mi personaje (IV) - Una tarde con Lucila
Monday, March 03, 2008
El Graduado / The Graduate
Ya no se hacen películas como esta: tan originales, con una historia tan buena que contar y unos actores espectaculares. Pero, a veces, las cosas tienen que llegar en el momento justo para que no pasen desapercibidas y podamos valorarlas. Ha sido el caso de "El Graduado" (1967).Es la historia de un joven graduado, de familia muy acomodada que, al terminar la carrera, no sabe dónde dirigir su vida. Es entonces cuando el sexo y, después, el amor, salen a su paso. Juventud, sexo, amor y soledad, palabras que seguramente tienen mucho más en común de lo que acertamos a comprender. Como esa escena en el campus de la universidad, en la que el protagonista está sentado, sin nadie alrededor, esperando a la mujer que tiene que decidir, con su opción, qué será de su futuro. Es en ese, o en otro momento de la película, cuando escuchamos eso de "hola oscuridad, querida amiga, vengo a hablar contigo otra vez", en esa banda sonora que parece provenir de otro mundo.
Estar enamorado supone hacer cosas estúpidas, irracionales, sin sentido. Cuando todo está calculado, cuando se siguen los pasos correctos y definidos por nuestro entorno... quizá no lo estemos. Benjamin, (Dustin Hoffman) el protagonista, deja su casa, su vida, decide que va a casarse con alguien que lo detesta, suplica el perdón de lo imposible... y destroza una boda. Cruza los límites, como hacen los verdaderos héroes, rebasando las normas sociales, como hacen los hombres y mujeres enamorados. Si Marlon Brando se bajaba los pantalones y enseñaba el culo a la caduca burguesía en "El último tango en París"... Dustin Hoffman asalta una iglesia, grita, golpea los cristales, abofetea al padre de la novia, la abraza y, blandiendo una cruz (todo un símbolo), mantiene a raya a los que se oponen a sus sueños. Esa misma cruz sirve para encajar la puerta y dejar a la sociedad hipócrita, a lo establecido, encerrada en su templo.
Él y ella, de blanco, escapan en un autobús sonriendo, emocionados. Pero los sueños y el amor dicen que duran poco. Y cuando se tiene lo añorado los sueños se diluyen, la magia desaparece, el futuro se hace plomizo. La última escena nos anuncia la normalidad más cansina, seguramente tan ajena al amor, y tan propia de los que alguna vez estuvieron enamorados: sin un beso, sin una caricia, sin una mirada, los novios miran al frente con la mirada perdida, sin brillo, mientras que el autobús sigue su camino.
Wednesday, February 27, 2008
Tortillas, debates y pasado
Dos fogonazos en el tiempo y en el espacio, uno mío y uno ajeno. Todos, de una u otra forma, me pertenecen.“Mi querida esposa e hijos:
Al recibir esta carta no sé si yo, en vida o muerto, os ruego me perdonéis si durante nuestro matrimonio os pude molestar en algo. Las circunstancias de la vida me trajeron a esto, no por haberme hecho acreedor a ello, ¡estar seguros!, sino por malos quereres a la familia, y que en mí se cebaron. Con entera resignación lo soporto ya que también Jesucristo sufrió por todos y pagó culpa que tampoco había cometido. Vito,[su mujer] por todos los medios te ruego en mis últimos momentos no des padrastro a nuestros hijos, lucha hasta el fin por ellos como yo en todo momento sabes he luchado por la vida, y sólo para vosotros: dales buenos ejemplos, procurando siempre no dejar a las hijas caer en el vicio; y a nuestro Chomí, hoy niño, luego hombre, moldéalo para que como yo sea amante de su familia y prójimo: a ti nada he de decirte, puesto que eres modelo de esposa, eso sí, no des padrastro a nuestros hijos, vive con tus ancianos padres, que aunque viejos te ayudarán en todo que puedan, como siempre. Y nada más, querida esposa e hijos, me quitan de vosotros, lo que más quiero en el mundo, para mandarme al otro, el de los olvidados para siempre. Adiós a todos, acordaos un poco de mí.
Tu esposo, Cipriano”.
Monday, February 25, 2008
Un barrio, Camden Town
Camden Town fue el primer barrio de Londres que visité. Venir a Londres como turista es ver museos, pasear (y comprar) por Oxford Street, deslizarse por el Soho de bar en bar, ver el ambiente de Convent Garden... pero al ir a Camden se descubren los barrios.Londres tiene, en sus barrios, el olor a pueblo, la marca de algo apartado, pequeño, en mitad de una gran ciudad. Camden es buen ejemplo de ello, aunque esté inundado de turistas. Es célebre su mercado. Al norte de Londres, los fines de semana, nada más bajar en la parada de la "Northern Line" uno percibe que ha llegado a un lugar peculiar. El mercado llega casi a las barreras de entrada de la estación y la gente se agolpa en torno a ella. En Camden, lo heterogéneo sale a la calle: rastafaris, punkies, rockers, grunges (si todavía existen), modernillos, pintillas, góticos... junto a turistas curiosos que, por su aspecto y olor a normalidad, están completamente fuera de lugar.
Subiendo la calle principal, Camden Road, encontramos cada vez más tiendas. Cruzamos el canal, donde siempre el mismo tipo nos ofrece cualquier droga (todas). Sobre el puente podemos ver las tiendas, las barcas, los torbellinos de gente, el agua, los barcos, el humo de los cigarros (y otras cosas), las terrazas... cuando es un día soleado, es de los mejores lugares de Londres. Tengo un buen amigo que vivió en Camden y que, junto al muelle, pasó una de las mejores tardes de su vida.
Tras el canal, hacia el norte, las tiendas te atrapan. Hay tiendas de todo. Pero si por algo es conocido Camden, es por la ropa. Hay ropa hippie, sesentera, vintage y de segunda mano, gótica, heavy, ochentera, exótica, militar, galáctica y, una de las atracciones del mercado, ropa cyborg. Todo adobado por tiendas de comida rápida, donde la comida barata de Japón, México, India... y por supuesto, China, quedan a nuestro alcance.
Camden tiene el aspecto de un lugar especial. Y es un barrio especial. La gente que lo habita es buena prueba de ello. Aunque son visibles los fines de semana, los turistas los entierran. Por eso, entre semana, Camden es otra cosa. El mercado es más transitable. Los dependientes, casi siempre gente joven, suelen residir en el barrio, y la gente que camina por la calle también. Están más a la vista los bares con música en directo, tales como el "Bar Fly", "The Roundhouse" o el mítico "The Dublin Castle", donde dieron sus primeros pasos grupos como Blur o Coldplay. También se esconden pubs como "The Lock Tavern", uno de esos bares siempre difíciles de abandonar, donde incluso en tardes de lunes surge lo más inesperado.
El otro día se declaró un incendio en Camden. A cuenta de ello viene este post. No cabe duda que no supondrá ningún reto para el futuro del barrio. Por lo vetusto de sus edificios, de ladrillo oscuro eterno, por el carácter de sus vecinos, y por los jugosos intereses económicos que se esconden tras el mercado, saldrá a flote. El día del incendio, en el "Bar Fly", se celebraba un concierto de música metal. Las llamas paralizaron el concierto, los heavys salieron a la puerta enfervorecidos, gritando y admirando el poder de unas llamas que se alzaban veinte metros sobre el mercado. Después de la catástrofe, siempre renace algo nuevo.
